Xilote
Xilote, cuyo nombre honra el momento en que el maíz da sus primeros brotes, no buscaba ser un restaurante rígido ni un lugar de manteles blancos. Su visión era clara: evocar la honestidad de los mercados tradicionales de Oaxaca —como el icónico “Pasillo de Humo”— en un contexto cosmopolita, apostando por la mesa comunal y el encuentro humano.



